Documental Home

{ Escrito el domingo, noviembre 29, 2009 por Anónimo }
documental HomeHome es un documental dirigido por Yann Arthus-Bertrand, cuenta con narraciones en español de la actriz mexicana Salma Hayek (Glenn Close y Jacques Gamblin en sus versiones en inglés y francés). La película está enteramente compuesta de fotografías aéreas de diversos lugares alrededor del mundo. Muestra la diversidad de la vida en La Tierra y cómo las actividades humanas se han convertido en una amenaza para el equilibrio ecológico del planeta. La película fue lanzada el 5 de junio de 2009 simultáneamente en los cines de todo el mundo, en DVD y en YouTube. Publicandose en la misma fecha en 50 países es un récord de lanzamiento mas que cualquier otra película en la historia. La película es gratuita y puedes ver la película desde YouTube aquí.

Resumir el vídeo llevaría su tiempo, pero me resulto muy impresionante, es uno de las mejores denuncias que he visto. Resumiendo, describe la trayectoria del mundo a través de los diversa cambios producidos durante la evolución desde los inicios de la aparición de organismos que darán forma a lo que existe y conocemos como ecosistema. Como la naturaleza soporta cambios y esconde en su interior la energía solar que acumula en forma de carburos, carbones y el famoso petróleo. Con la aparición del homo sapiens la cosa cambia radicalmente. El hombre hurga en el interior de la tierra en busca de esa energía y la utiliza para mejorar su situación, logrando un confort que será su ruina. La tala indiscriminada, el abuso de los combustibles fósiles producen el efecto invernadero, la desertización de selvas como Haití que acabo con el 100% de sus recursos y sus bosques, Borneo con casi extinguida su flora y su fauna por el aceite de palma para la industria farmacéutica, el reemplazo de la flora autóctona por foráneas por puro afán de lucro, el dar prioridad a las industrias cárnicas o al biocombustible antes que a la naturaleza; solo para acumular más riqueza. La explosión demográfica sin control, el ingreso de países como India, Rusia y otros productores de petróleo al tren del consumismo y los problemas que esto acarreará. El peligro que significa el calentamiento para las zonas llamadas permafrost que contienen algas y gran biodiversidad que moriría si el calentamiento continuara y sus consecuencias funestas para el planeta. Las aguas subterráneas también fósiles que llenaban los pozos de los que se abastecían las poblaciones se han agotado y son irreemplazables. Miles de personas morirán de sed en los próximos años. Los suelos aptos para la agricultura desaparecen por falta de agua; y los que quedan están destinados a la agricultura industrial de soya o plantas que produzcan biocombustibles. En la India y en los países árabes casi no quedan restos. También esta el desastre de la isla de Pascua o Rapanui en Chile, donde se elimino por completo los recursos y la población existente desapareció para dejar solo unos cuantos para muestra.

El documental recomienda y advierte que prestemos atención a los cambios y que aún estamos a tiempo, que reaccionemos porque de continuar esto, no quedan más de diez años para que nuestro planeta se convierta en un lugar distinto donde la vida humana lo tendrá muy difícil para sobrevivir. Tenemos que mirar al sol en busca de energía y aprovechar los vientos. Buscar energías limpias y duraderas, dejar los combustibles fósiles muy dentro de la tierra donde la madre naturaleza con toda su sabiduría, escondió para que el homo sapiens no la encuentre, pero se equivoco y el hombre la encontró.

Los últimos 40 años han sido decisivos, coincidiendo con la era industrial, que floreció la explosión demográfica. En los últimos cien años el hombre a roto el equilibrio que la naturaleza logró después de docemil millones de años de trabajo. Pero en los últimos 40 años nos hemos cargado el planeta. Espero que tomes conciencia que tienes que aportar tu parte ahorrando el agua y la electricidad, reciclando, no ensuciando, y enseñando al que no sabe, manténiendo tu cuerpo sano y sobre todo seas consiente que eres parte integral de todo el universo y lo que a el le afecte, también a ti te afectará. Si estas en condiciones de hacer algo más hazlo, piensa que cada día somos más los que hacemos más por nuestro planeta y finalmente se verá el resultado.

Educación para la Vida o para el Conocimiento

{ Escrito el viernes, noviembre 27, 2009 por Anónimo }
educación vida conocimiento global
En estos tiempos del nuevo siglo, es común escuchar que estamos en la sociedad del conocimiento, y parte de esto se debe a que el hombre de hoy es un sujeto más informado. La información se despliega a lo largo y ancho de la sociedad, es como una nube dinámica que penetra a través de la televisión, la Internet, la radio, y la prensa, entre otros; medios que permiten al individuo estar al tanto de todos los sucesos que ocurren en el planeta o en gran parte de este.

Podemos comunicarnos con alguien a quien no conocemos, y hasta llegar a sentir cierta afectividad por él; caso de los correos electrónicos y los Chat; pareciera que fuera una comunicación con seres del mas allá; muertos que responden a nuestro llamado en busca de más información. Comunicación que carece en gran parte de la calidez, del tacto, del abrazo, de la mirada. Comunicación que no necesita tanto de los sentidos (considerados de suma importancia en la modernidad) y que por tanto, no juegan un papel preponderante en el conocimiento.

La mayoría de los hombres y las mujeres de hoy, son sujetos que, sin tener en cuenta su situación económica, disponen de un radio, un televisor o del otro medio, para saber como se deben vestir, hablar, comportarse, comprar, pues lo común es usar lo que el resto de la población consume.

Es un sujeto globalizado que: incluido o excluido, siempre se encuentra informado; tal vez no en la misma proporción de aquellos que pueden acceder a medios tecnológicos más avanzados, pero en la cotidianidad de la vida, se encuentra informado. Información que circula como fantasma imperceptible en medio de la realidad compartida de los humanos.

Esta información llega a todos por igual, tanto a seres instruidos en conocimiento científico, como a seres educados en conocimiento popular; seres del común, de la vida; seres que hacen parte del conocimiento que muchas veces no es razonado, ni verificado, sino que da la posibilidad de cometer disparates.

Esa información que a la vez es conocimiento dado por la tradición y la experiencia; que no es sistemática, ni regulada, ni controlada sino cotidiana, es a la que me quiero referir, pues es la información producto de un conocimiento que hace parte de mi actuación frente a la vida y la vida de los otros. Conocimiento cotidiano que es intersubjetivo y que me permite vivir como ser social; conocimiento que en ocasiones no necesita del pensar, sino que aparece manifiesto en la palabra viva que expresa lo que se siente y lo que se vive.

Es el conocimiento del mundo de la vida, que es comunicado por medio del lenguaje en todas sus manifestaciones (verbal, corporal, escrito, artístico); conocimiento no institucionalizado que me permite representarme y representar a los demás. Conocimiento que es parte de mi ciclo y espacio vital y a la vez nuestro; conocimiento comunicado en la escuela de la vida, del barrio, donde mis maestros por así decirlo, fueron mis padres, tíos, abuelos, conocidos, vecinos o cualquier persona que estuvo cerca en mi crianza-educación y que compartió la urbe donde nací.

Este conocimiento de la vida cotidiana, es análisis del actual científico social que, inmerso en él, alcanza a comprender que allí se encuentra la esencia de la vida, el infiere que la vida misma del hombre y la mujer no se encuentran cuadriculadas, ni esquematizadas, ni rígidas; sino que es una vida compuesta por seres humanos complejos, que a su vez componen una sociedad compleja que se mueve unas veces en medio del orden, y otras veces en medio del desorden.

Es la vida que difiere de los informes científicos; es la vida donde está inmersa la tienda, la panadería, la escuela, la iglesia, la zapatería, el parque y otros tantos espacios que hacen que el sujeto esté compuesto de algo más que simple materialidad corpórea y que toca la esencia de su espíritu construido por el otro.

En medio de este mundo vital, mis padres decían: “hijo, estudia para que sea alguien en la vida”. Cuando me lo dijeron la primera vez, supe equivocadamente que en ese momento no era nadie, y que tal vez, necesitaba de una preparación especial para poder serlo. No sé si se referían a que necesitaba conseguir dinero para ser importante, y por fin ser alguien en la vida. O tenía que saber en conocimiento formal más que otros para realmente ser alguien en la vida. En conclusión, no sé a que se referían; lo que sí me llamó la atención en esos momentos, es por que no me dijeron: hijo, estudiemos para que seamos alguien en la vida. De pronto la oportunidad para ellos ya había pasado, no sé quien se los dijo o como se lo creyeron.

Respecto a lo que sucedió después, es la iniciación y transcurso de mi vida escolar, la cual quiero relatar en forma corta, con el fin de poderles compartir que en la vida no hay que luchar para ser alguien, pues la esencia de la misma se encuentra en todas partes, y la escuela, es sólo una más de nuestras experiencias como seres sociales, donde no se encuentra todo el conocimiento, sólo una parte de este.

Pues bien, me entraron a la escuela, porque según mis padres y personas cercanas del sector, esa era la posibilidad de ser alguien en la vida. Lógicamente adquirí conocimiento mas no dinero; me extrañó que en vez de recibir algo de capital, tenía más bien que dar para el aseo del plantel o las ventas de la semana.

En la primaria, supe las simplezas de la matemática, lo raro de esta materia es que siempre sumaba cosas que no veía, solo las imaginaba; aprendí el orden de las letras que unidas entre sí forman las palabras; el orden correcto de estas, mas no la forma como ellas hacen poesía.

Pero volviendo a las matemáticas abstractas de clase, les comento que realizaba grandes sumas y restas en las páginas de los cuadernos; esto fue en repetidas ocasiones, algo tedioso; lo que en realidad me gustaba, eran las cuentas de los mandados que debía hacer en la tienda. Ahí no compraba $30 de tomate sino $20 y me quedaba con $10; con el resto, me compraba un paquete de frituras y dos chicles. Mi mamá por supuesto creía que había comprado los $30 de tomate, pero en realidad eran $20. En este sentido, sabía mas que mamá y por supuesto, conseguía dinero.

Ahora que lo pienso, creo que aprendí a sumar antes de que me enviaran a la escuela, no sólo porque me quedaba con algo de dinero en los mandados, sino porque las otras personas hacían tantas cuentas a mí alrededor, que era cotidiano sumar, restar y hasta leer, pues las calles comerciales se encontraban llenas de avisos que me fascinaban leerlos mientras caminaba.

Que vida tan distinta la de mi escuela a la que llevaba en el pequeño rincón de mi espacio vital, parecían dos mundos distintos; de chico nunca entendí porque tenía que bañarme antes de asistir a la escuela, sabiendo que los sábados y domingos con frecuencia a mamá se le olvidaba. Que distinta era la vida escolar y la de mi entorno Por ejemplo:

En la primaria no debía dejar robar mis colores, tenía que responder por un examen, debía cumplir con la tareas, disfrutaba en demasía el descanso o recreo, sudaba constantemente, golpeaba, me reía desaforadamente, a veces lloraba en el baño, en otras ocasiones colaboraba en la casa, hacía dibujos en la parte de atrás de los cuadernos; me quitaba los zapatos, me dormía, soñaba, sabía mas que el profesor, hacía muecas, me rascaba la cabeza, abrazaba, simulaba estar enfermo; observaba lo que me convenía y me interesaba; cantaba duro, gritaba; en fin, hacía tantas cosas que eran parte de mi entorno, que de todas estas acciones intencionadas y no intencionadas, el profesor o profesora sólo se daban cuenta del cumplimento de la tarea y de lo juicioso que me encontraba en clase (aparentemente).

A ellos (profesores), sólo les interesaba mi conocimiento de la materia y lo aseado y “educado” que era cuando respondía. Creo que mis profesores supieron tan poco de mi y de lo que hacía en la escuela, que en realidad los pude engañar con mi comportamiento y con lo que sólo me pedían, la tarea. Tal vez por eso supe que sabía un poco más que los adultos. Raras veces ellos me sorprendían.

Ahora que reflexiono sobre estas vivencias, creo que el profesor primero debió preguntarme quien era yo y después decirme que necesitaba; me imagino que le respondería: “mis padres quieren que yo sea alguien en la vida y no sé como serlo”. En realidad este deseo de mis padres nunca me preocupó; quería mas bien disfrutar del momento con los otros chicos; jugar constantemente, correr, ver la televisión.

El profesor nos comparaba constantemente a ver quien sabía más; quien tenía el cuaderno más limpio, que este no tuviera ninguna pestaña arrugada; que mi cuerpo no oliera a feo, que me lavara los pies, que no tuviera mocos, que no me los comiera, que la cabeza estuviera limpia de piojos; en fin toda una cantidad de requisitos que igual solía cumplir casi todos, menos lo de los mocos, los mocos sabían a algo especial, y ningún compañero de ese entonces lo puede negar por que en variadas ocasiones los sorprendí haciéndolo.

Las comparaciones y la lucha por ser el mejor, me enseñaron a competir. Tenía que ser mejor que el resto de compañeros de clase y en variadas ocasiones lo logré; los juegos eran demasiado importantes para mí. El único requisito para ser bueno académicamente, era que había que hacer lo que decían o mandaban los profesores; es decir, sólo el conocimiento exigido, así que yo hacía esto y luego me iba a jugar. Esto último no les interesaban a ellas o ellos (profesores), pues permanecían muy elegantes y oliendo a raro, ellos lo llamaban loción.

Parte de mi egoísmo lo aprendí en la escuela, ninguno debía ser mejor que yo, creo que todos mis compañeros pensaban lo mismo; aquellos con menos suerte iban quedando en el camino y eran presa fácil del profesor en comparaciones y discriminación. Estos que no asimilaban bien lo enseñado, eran criticados en Matemáticas porque no sabían sumar, pero si sabían quedarse con el dinero en los mandados; en Educación Física por que estaban gordos, les ponían apodos y cuando jugábamos fútbol, su ubicación era debajo del arco, para que hicieran de porteros, porque eran muy lentos en el correr. Las peores discriminaciones y estigmas las adquirimos al interior de la escuela y no en la familia.

Pasé de la primaria a la secundaria, observé que muchos de mis compañeros se fueron quedando en el camino, pues prefirieron seguir haciendo sus cuentas en la vida cotidiana y no abstractamente en el colegio; me cuestionaba mucho cuando aquellos rezagados en la batalla del conocimiento me decían: cual es el fin del álgebra, si en estos momentos no me sirve para nada? Para qué aprender los grandes relatos clásicos de la novela moderna, si el mensaje se encuentra en las canciones de actualidad? Para qué hacer ejercicio físico si en los partys sudamos más y la pasamos mejor que en la clase de Educación Física?

Es así como cada uno de ellos fue desertando para involucrarse de lleno en el mundo de la vida, de lo laboral, del amor; espacio donde no dicen como es el sexo, ni se hace a escondidas, solo se hace; donde se aprende a ser padre siéndolo; espacio donde se observa como nacen los niños, y que pasa cada vez que le crece el vientre a una mujer. Esto, no se ve en la foto, se experimenta en la realidad. En el colegio jamás le vi el vientre a una mujer en gestación, me hubiera gustado verlo y preguntarle que estaba sintiendo.

Si en la primaria los profesores me parecían lentos para comprenderme, en la secundaria estaba seguro de ello. Ninguno de ellos, ni a mi, ni a mis compañeros nos acompañaron a una fiesta, ni nos hablaron de lo hermoso que es la sensualidad en las mujeres; creo que a las chicas tampoco les dijeron lo varoniles y sensuales que éramos nosotros. Tampoco nos dijeron que se siente en un orgasmo. Ni que se debe hacer cuando se pelea con los padres, cuando tengo dudas sobre mi sexualidad; como hay que reaccionar cuando nuestros hermanos menores o mayores nos quitan nuestras cosas sin aprobación; que se siente cuando nuestro primer amor nos dejó.

Estos discursos no se hablaban en la escuela; no había tiempo para hablar de eso, no se podía perder tiempo. Si alguno de nosotros tenía un problema de este tipo, para eso estaba la orientadora de la escuela; me imagino que eran demasiados casos para ella, pues eran problemas no patológicos sino que hacían y hacen parte del mundo de la vida.

Volviendo con el deseo de mis padres por ser alguien en la vida y haciendo un análisis hasta la preparatoria, puedo decirles que lo que he adquirido es un conocimiento fragmentado en ocho materias cada año, durante doce años, y todavía mis padres seguían diciendo que estudie para que sea alguien en la vida; pensé que ya había terminado. Pero no, me dijo que me faltaba la educación superior, que debía saber una disciplina específica, la que más me gustara para ser alguien reconocido y por supuesto con dinero.

Así que ingresé a la universidad. En ella no existía el timbre de cambio de clase, que maravilla!, pero sí los parciales, muy parecidos estos, por no decir los mismos, a los logros de las otras escuelas; la diferencia es que los parciales tienen puntuación numérica. Aparentemente nada había cambiado, pues aún seguía sin dinero y el conocimiento que cada vez era más inalcanzable.

Los profesores me enseñaron el ser y el hacer de mi disciplina, pero no hacer contextual dicho conocimiento. Parecía que también se encontraban lejos de la cotidianidad, del conocimiento común. En la universidad es mas marcado el aprendizaje de lo científico y lo técnico de cada palabra, de cada frase, la exactitud; no hay espacios para las equivocaciones, si pierdes repites, si repites por un determinado número de veces, te vas.

Fuera de la universidad, tanto profesores como estudiantes, nos encontramos rodeados de ese conocimiento fantástico que nos invade, nos devora, que permite las equivocaciones, los errores de sintaxis, los distintos usos y los abusos, la informalidad. Cuando pisamos el primer escalón o baldosa de un centro educativo, se nos olvida que somos comunes y corrientes seres humanos, inundados de una subjetividad que nos respira permanentemente por los poros, que no podemos callar así nuestro aseo, vestido y lenguaje formal aunque se traten de ocultar.

Después de haber vivido entre la dicotomía de lo institucional y la vida de los débiles, de los que lloran, pero también de los que ríen; comprendí que ser alguien en la vida no es lo que el sistema formal nos ha enseñado; tener en conocimiento y en materialidad; lo triste del caso, es que la escuela en general le ha jugado a esta creencia.

También comprendí que yo soy en la vida desde que hacía cuentas de chico, desde que escribí mi nombre por primera vez, desde que lloré porque mamá estaba enferma, desde que llegaba sucio a casa por haber jugado tanto, desde que empecé a existir en el vientre de mamá y no sólo desde que ingresé a la escuela.

La escuela, (desde el preescolar hasta la universidad, incluyendo el doctorado), no puede seguir enajenada de la vida social; no puede funcionar a expensas de un mundo globalizado que sólo busca conocimiento. La escuela es también parte del mundo de la vida; en ella se cuecen muchas de nuestras alegrías, tristezas, esperanzas, decepciones, orgullos y frustraciones; ella también es la vida no reglada, no ordenada, no razonada.

Es cierto que el conocimiento debe estar presente en la escuela, pero también en igual proporción, la subjetividad de toda la comunidad educativa; somos débiles, tanto estudiantes como profesores, al igual que nuestros padres; estamos supuestamente en un mundo de información rápida, de exclusión y de desarraigo cultural; pues bien, que en la escuela se pueda volver lo rápido lento para poder pensarlo, no todo se puede consumir; volver la exclusión en inclusión, somos libres y debemos tomar decisiones en pro del colectivo, no la supremacía dominante del más fuerte; cambiar el desarraigo de creer que lo nuestro no es válido, por el arraigo de creer en nuestra vitalidad. Los pensadores del mundo no se encuentran en tierras lejanas como antes, viven en medio de nosotros; pero en ocasiones nuestro olfato sólo busca el olor de la razón en los otros que no son nuestros.

Somos alguien porque estamos aquí, sintiendo al otro; según los pensadores de actualidad y extranjeros de lo nuestro, excluidos y desiguales; pero nuestras raíces nos gritan de mil formas al oído que somos una cultura joven, con seres vigorosos, fuertes; que manifiestan deseos de soñar, de pensar por cuenta propia; seres utopistas en búsqueda de no ser nuevamente conquistados intelectualmente. Permitir ese reencuentro con el saber que busca la razón, pero también la no razón; un saber que nos hace auténticos. Aunque somos universales globalmente, también somos hijos del pequeño entorno que nos vio nacer y crecer.

Prosperidad

{ Escrito el miércoles, noviembre 25, 2009 por Anónimo }
prosperidad
Imaginemos solo por un momento que podemos hacer realidad todos nuestros deseos, que solo con desear cualquier cosa podemos verla manifestada ante nuestros ojos, ¿Cuál sería su primer deseo? y si tuviera que escoger solo un deseo, ¿Cuál sería?.

Viéndolo con los ojos de la Abundancia, que es la compañera inseparable de la Prosperidad, realmente no importa cual sea su primer deseo, pues puede tenerlos todos y la idea de que se nos pueda conceder solo un deseo es contraria a nuestra esencia de seres plenos y aun así podemos elegir que se nos cumplan todos nuestros deseos.

La Prosperidad es un estado de consciencia, y como tal necesita ser alimentado de pensamientos positivos para poder manifestarse. Sucede que algunas personas desean, piensan, sienten y se expresan de una manera muy limitada y eso los conecta a una consciencia de carencia, la cual es contraria a la naturaleza.

Para muestra considere la cantidad de oxigeno que tiene a su disposición, ¿Podrá alguna vez respirar hasta acabarlo? y que tal la energía vital que nos provee el Sol ¿Podrá alguna vez absorberla toda?, y sobre los océanos, ¿Sería alguien capaz de beber toda esa agua? o a un nivel más personal, en condiciones normales, mientras viva ¿Dejarán alguna vez de reproducirse sus células?

Entonces ¿Por qué si tenemos reservas ilimitadas de lo que es más valioso para la vida tendemos a creer que somos carentes de tantas cosas?. ¿Se ha hecho alguna vez esa pregunta?, sino lo ha hecho tal vez esté allí la razón por la cual la Prosperidad no forma parte permanente de su vida.

Las personas prosperas están conscientes de la abundancia que existe a su alrededor y son agradecidas por la misma. Este pequeño detalle puede ser la diferencia entre desear y manifestar.

Tal vez simplemente no estamos conscientes de las maravillas a nuestro alrededor, no las valoramos y por ello no las agradecemos. El agradecimiento es muy importante en la vida, con mucha facilidad tendemos a dar las cosas por sentadas, sentimos que son naturales y por eso no las valoramos.

Tomemos como ejemplo la capacidad que tiene cada ser humano de percibir el agradable olor de las flores, al olerlas nos deleitamos con su fragancia, pero ¿Agradecemos la capacidad de percibirla?, ante un paisaje disfrutamos de su belleza, pero ¿Recordamos dar gracias por ser capees de verlo? y al despertar ¿Damos gracias por estar vivos y un nuevo día que se nos regala para hacer realidad nuestros sueños?

¿Estamos conscientes de esos pequeños detalles en nuestras vidas?. Recordemos que en la vida son precisamente los pequeños detalles los que hacen las grandes diferencias y es la Gratitud la que abre la puerta a la Prosperidad y la Abundancia en nuestras vidas.

Muchas veces son nuestros propios pensamientos los que le cierran la puerta a la Prosperidad al concentrarnos en aquello de lo que "supuestamente" carecemos y eso nos impide ver la Abundancia con que contamos en nuestras vidas. Si nos concentramos en nuestras carencias será difícil ver y agradecer lo que tenemos.

Veamos lo que dijo una vez Thoreau: "Estoy convencido, a partir de la experiencia, de que permanecer en este mundo no es un trabajo arduo sino una diversión cuando vivimos con sencillez y sabiduría. La mayor parte de los lujos, y muchas de las así llamadas comodidades de la vida, no solo son completamente prescindibles, sino verdaderos obstáculos para la elevación de la humanidad"

De lo anterior resulta importante considerar si aquello que nos proponemos es realmente relevante y beneficioso para nuestro bienestar o es simplemente un capricho que podría traernos más situaciones desfavorables que bendiciones.

Pero ¿Qué es realmente la Prosperidad?, el diccionario la define como: "Curso venturoso de las cosas; éxito feliz.".

Permítasenos adoptar la definición: "La Prosperidad es la capacidad de crear lo necesario en el momento preciso", la cual no contradice la definición original pero se adapta mejor a nuestro enfoque, veamos porque.

Tenemos una provisión ilimitada de oxigeno, agua y energía solar en este planeta, no es nuestra pero podemos tomar cuanto necesitamos en el momento que nos hace falta. ¿Cierto?

Esto se ajusta a la economía del universo, la cual provee en abundancia más no contempla los despilfarros ni los acaparamientos. Todo fluye y siempre hay en abundancia para todos.

Así mismo, el universo en esa misma sabia economía prevé la satisfacción de las necesidades de cada ser que lo habita y en el momento justo le provee lo necesario, ni más ni menos. Si esto es cierto ¿Por qué algunas personas se sienten carentes de tantas cosas?.

En este punto es necesario establecer contacto con la realidad, es frecuente ver personas lamentándose cuando están rodeadas de lujo y comodidad, mientras que otras son felices solo con poco. ¿Cuál es la diferencia?. Es muy sencillo, tiene que ver con nuestra autoestima, quien se valora por lo que es siempre está satisfecho, mientras que quien se valora por lo que tiene nunca tendrá suficiente para sentirse satisfecho.

Es importante recordar también que la vida nos da no lo que se nos antoja caprichosamente sino lo que realmente necesitamos. Lo hace desde un plan que muchas veces nosotros no alcanzamos a percibir y que esta destinado a hacernos crecer y ser capaces de expresar todo lo que llevamos dentro en forma de potencial y que de otra manera nunca tendría la oportunidad de manifestarse.

Esto es también Prosperidad, pues estamos creando (o el universo proporcionando) exactamente lo que necesitamos en ese momento. Solo falta agradecerlo para verlo transformado en bendiciones. Muchas veces un simple cambio de actitud puede obrar milagros.

¿Cómo podemos permitir que se manifieste la Prosperidad en nuestras vidas?, es muy sencillo, comencemos por revisar nuestra manera de pensar según lo mencionado anteriormente y seamos agradecidos por todo lo afortunados que somos al contar con tantos recursos ilimitados a nuestra disposición, por nuestra capacidad de crear nuestra realidad y por todo lo maravilloso que llevamos dentro y podemos manifestar sin ningún esfuerzo, y comencemos a confiar en esta capacidad.

Una vez que nos habituamos a este nivel de consciencia de Plenitud comenzamos a dar cada vez más de nosotros mismos, no damos cuenta que tenemos de sobra para compartir y por ley natural todo se nos devuelve multiplicado.

A partir del momento que logremos eso podemos pasar de simplemente imaginar como decíamos al principio para comenzar a manifestar. Al conectarnos conscientemente con la Prosperidad esta se convierte en una consecuencia natural de obrar en armonía con las leyes del universo, ¡Que la disfrute!.

La Novela, Laboratorio de la Realidad

{ Escrito el martes, noviembre 24, 2009 por Anónimo }
telenovelas novelas
¿Cómo hacer que se expanda nuestra experiencia vital? Solamente por medio de las experiencias de terceras personas, y hay muchas formas de lograr enterarnos del como las personas viven sus propias vidas.

Las personas somos muy curiosas, por eso han tenido mucho éxito los programa de chismes, sobre todo del ambiente político, deportivo y artístico. Estas personas parte de lo que venden son sus propias historias; son interesantes cuando dan traspiés o infringen la norma, cuando se divorcian, cuando se confiesan diferentes, cuando cometen un delito, cuando se portan mal, rara vez al portarse bien. La noticia amarillista no depende del comportamiento normal sino del anormal. ¡Y cómo se consume por el público ese tipo de noticias!. El problema sería si nos reporta un beneficio para nuestras vidas o si solamente nos quedamos con el morbo.

Otra forma de consumir vida de otros es por medio de las telenovelas o los melodramas que es el género que más se ha desarrollado en lo que llamamos cultura de masas. El dicho tiene mucha historia, comienza en la prensa con las novelas de folletón, las novelas de cordel y el corpotage francés; es el melodrama o la historia que parte de estereotipos, los principales: el bueno la heroína, el malo y el cómico. Una de las características principales es que contengan un final feliz. Este tipo de novelas lo que despiertan es lo emocional, están hechas para que el público llore mucho pero de ahí en más no sucede nada. Un ejemplo de este tipo de novelas en la literatura es el judío errante de Sue, o Las aventuras de Rocambole, de donde surge el verbo rocambolesco.

De este género puede derivarse las novelas y las películas de acción; ya que la acción es también una de las características más importantes de los melodramas. A través de ellas tenemos la oportunidad de experimentar cosas que en la vida cotidiana no experimentaríamos, como con tanta facilidad como las persecuciones, los acosos, las guerras o las revoluciones. Son situaciones límites que en nuestras vidas sedentarias no acostumbraban a darse; ahora ya como que nos queremos acostumbrar a que eso sucede en nuestra triste cotidianidad por eso habrá cada día más adeptos a delincuentes para interpretar en carne propia esas experiencias de perseguir o ser perseguidos, de morir a mano de otro o de matar a otro, de vivir una vida aparentemente fácil pero que de una manera o de otra, en la vida real, debiera de recibir el repudio social.

Pero en fin, estamos hablando de cómo mejorar nuestra existencia de seres humanos que poseemos múltiples capacidades, no sólo emocionales, también intelectuales y estéticas. Que no somos una extensión animal más complicada, sino que nos damos cuenta de poseer una espiritualidad, u otro tipo de características que no satisface tan fácilmente el oro y la plata.

El ser humano es un ser que siente, por eso es capaz de amar. El ser humano es un ser que admira, por eso es capaz de tener una experiencia estética. El ser humano es un ser que piensa, por eso es capaz de descubrir lo que mueve a la naturaleza; de indagar en el macrouniverso y el microuniverso. Tenemos necesidades que sobrepasan el aquí y el ahora, por eso mismo hay otras formas más inteligentes de enriquecer nuestras experiencias vitales; y aunque suene cursi, es el arte.

Por medio del arte el hombre descubre un mundo que de otra forma no sería capaz de descubrir. No solamente refina su sentimiento, sino que traspasa su visión del mundo a otra dimensión imposible que se de si no aprendemos a ver de otra forma al mundo por medio de las miradas subjetivas de los grandes autores de todas las artes.

Por ejemplo, hay una forma de mirar de Miguel Ángel, como hay una forma de mirar de Van Gogh, así como hay una interpretación diferente de la realidad por Bach, Beethoven o Mozart. En la literatura pasa lo mismo, lo que existen son diferentes voces, diferentes experiencias, para todos los gustos y sabores. Las novelas hablan tal vez de lo mismo que a la gente le interesa cuando escucha chismes insulsos de gentes tontas. Los personajes de una novela pueden ser tan tontos como estos personajes que venden su intimidad en los medios de comunicación masiva; y en muchas novelas pueden mostrarse mucho más íntimos. Pero más que nada, la literatura es un intento de analizar la realidad con el fin de comprenderla, con el fin de enriquecer nuestra forma de vivir, hacerla más humana, menos animal (lo que nos ofrece el mundo ahora es hacerla más animal y menos humana). Con la literatura enriqueces tu vida, porque los artistas por lo general se confiesan como personas humanas deficientes que andan en busca de la perfección; si en su vida cotidiana no la logran, lo hacen con la profesión que ejercen. Un buen novelista o cuentista no solamente te va a dar una historia interesante sino además te la va a dar bien escrita. Un buen poeta te va a demostrar lo que se puede hacer con el manejo de la palabra y ambos le van a dar a tu inteligencia algo en lo que se entretengan sin que se les acabe el entretenimiento.

Ojalá alguien por ahí haga el propósito de año nuevo de consumir arte: literatura, pintura, música, lo que sea, para hacerse más humano. Hoy que andamos tan mal nos hace falta.

Juan García Esquivel y el Lounge Clasicón

{ Escrito el viernes, noviembre 20, 2009 por Anónimo }
Juan García Esquivel música loungue
Entramos a comer en esa pequeña fonda con la impaciencia de siempre, pero de pronto cambió el semblante cuando escuchamos en la radio un estilo bárbaro pero fino a la vez, un sonido inconfundible. Años habían pasado desde la estrambótica fiesta donde un ebrio dee jay aventó a los platos toda una sesión de Esquivel, como sencillamente se le conoce al padre del lounge, aunque su primer apellido fuera García.

Recordamos una noche de martinis, gin tonic, copas de rosada espuma, modales y gestos sofisticados, de toda una generación, la de los 50 en Estados Unidos, que replanteó la liviandad a lo Gran Gatsby, pero con un optimismo espectacular y grandes dosis de un glamour que predelineaba la cultura pop norteamericana de los años 60.

Debutó a los 14 años en la W, y después su orquesta animaba los programas en vivo más populares en la “época de oro” de la radio en México, los años 40, y son de su autoría incontables temas de series de radio y después televisión.

Emigró a Estados Unidos incorporándose fácilmente a la industria del entretenimiento, y se convirtió en famoso icono de los salones de baile, con una cantidad enorme de coristas y músicos, bajo una dirección futurista y extravagante: la música de mister don Juan Esquivel.

Escuchar alguna de sus piezas es una experiencia inquietante: fugas arrebatadas de piano, seguidas de pegajosas melodías, ataques de percusiones (a la mambo) y cambios súbitos de tempo, además de una elegante frivolidad, con la distorsión de coros, para simplificar las letras en melosas onomatopeyas con 8, 10 y hasta 12 voces.

Lo más asombroso fue su interés por experimentar con el sonido estereofónico, a tales extremos, que calculaba el juego de cada instrumento de sus orquestaciones en un sistema de diálogo en aparente desorden, en el cual se podían oír pianos, trombones, guitarras, percusiones insólitas, campanas chinas, arpas judías, arreglos de cuerda de mariachis e instrumentos futuristas como el ondioline y el theremin, en un multidiálogo que brinca de un canal a otro. Su vocabulario musical era tan amplio que un amigo acuñó el termino sonorama para describir los complejos arreglos que hicieron las delicias de la cocktail nation.

Regresó brevemente a México y compuso la música del programa infantil “Odisea Burbujas”, que vendió más de un millón de copias, y fue creador de temas musicales para populares series de televisión como Baretta, La Mujer Biónica, Columbo, Kojak y Miami Vice.

En 1993 visita a su hermano en Cuernavaca, México, resbaló y se fracturó la cadera, recluyéndose desde entonces, pero su fama emergió de nuevo un par de años después, cuando las nuevas generaciones redescubrieron el exotismo de la música de los 50. Después de una vida gozosa y de lustre social, Juan García se encerró para siempre, y concedió contadas entrevistas, la última en un chat en Internet, contento de recordar su aventura musical.

Se le ha considerado superficial, por alimentar programaciones y productos ambientales llamados easy listening, de elevador o supermercado, pero hoy se le considera el creador de un concepto mutante de la cultura pop, el de la “era espacial” por televisión, y un innovador en la técnica de producción, al manipular con maestría la programación canal por canal, para orquestaciones de 22 instrumentos, lo cual es, digamos de paso, nada fácil.

Terminábamos el postre, dulce de tapioca en una tacita de plástico color champaña, cuando por la radio el locutor se despedía del programa: “Pues bien, este fue un homenaje al queridísimo maestro Juan García Esquivel, nacido en Tampico, Tamaulipas en 1918, quien falleció hoy, 3 de enero de 2002, en su casa de Jiutepec, Morelos... que baile hacia la eternidad”.

¿Por qué México no crece?

{ Escrito el viernes, noviembre 20, 2009 por Anónimo }
Denise Dresser discurso
Ensayo sobre la ponencia de Denise Dresser “¿Por qué México no crece?”

El 29 de Enero del 2009 la Dra. Denise Dresser, profesora-investigadora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), en el Foro "México ante la Crisis" convocado por el Senado de la República, nos habla de manera objetiva, elocuente y valiente sobre porque México no crece económicamente lo que debería. Todos sabemos que México es un país privilegiado por su ubicación geográfica y enormes riquezas naturales, un país poblado por personas talentosas y trabajadoras, pero a pesar de esto México no crece.

La incorrecta mezcla de Estado y mercado, regulación e innovación, lo que se llamaría un “capitalismo de cuates”, no permite la competencia y la innovación. Sin una competencia justa poco a poco se fortalecen los monstruos empresariales que hoy dominan sobre nuestro país, sin competencia no hay preocupación por reducir los precios a sus pobres y fieles consumidores, sin competencia no se fomenta la innovación, y sin innovación el país no se desarrolla como debería. El Estado Mexicano opera a base de favores, concesiones y protección hacia la cúpula empresarial (inteligentemente estos empresarios exigen estas protecciones para invertir en el país), se llega a formar con esto una red manipulada que no prospera, innova ni crea y distribuye mejor la riqueza. Se crean así los conocidos monopolios, duopolios, oligopolios y parásitos sindicales que bloquean el desarrollo del país mediante sus caros servicios en telecomunicaciones, financieros, transporte, energía, entre otros. Como siempre los perjudicados terminamos siendo el pueblo mexicano, que contribuimos a sus enormes fortunas cada vez que pagamos nuestras cuentas telefónicas, las cuotas en transportes, nuestras comisiones bancarias, etc.

Nuestros gobernantes no logran ver mas allá de su interés personal y el pueblo es la última de sus preocupaciones, con que las aguas de este no se turben basta, y para hacerlo solo hay que ponerles futbol y novelas en sus televisores; y cuando el pueblo se cansa del gobierno, vienen las nuevas elecciones, nuevas promesas, esperanzas perdidas…, pero no hay problema, prende el televisor y distráete viendo futbol y novelas, total los problemas pasarán y mientras nos quejamos posiblemente alguien más los resuelva. Lo triste es reconocer que ellos, nuestros queridos legisladores, son empleados nuestros, que están ahí gracias a nosotros y en nuestra representación.

Debido a la concentración de la riqueza y el poder, los representantes del interés público terminan siendo empleados de los particulares protegiendo sus intereses. Esto lo podemos ver hoy en día con el caso de la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro que parece ser parte de un enorme negocio gracias a la concesión del servicio de transmisión de datos mediante la fibra óptica (usada en los servicios triple play) que terminaría beneficiando indudablemente a Televisa. Nuevamente volvemos a que lo que menos le importa al gobierno y a los monstruos empresariales es el pueblo, tanto que por dinero están dispuestos a sacrificar la compañía LyFC, el sindicato y los miles de trabajadores que laboraban en ella. Entonces, ¿gobiernan en México nuestros representantes o los empresarios que los manipulan?

Nuestro gobierno ha sido doblegado, tenemos un gobierno ineficaz, y en acertadas palabras de Denise Dresser ”Mucha riqueza, pocos beneficiarios. Crecimiento estancado, país aletargado. Intereses atrincherados, reformas diluidas. Poca competencia, baja competitividad. Poder concentrado, democracia puesta en jaque. Y un gobierno que en lugar de domesticar a las criaturas que ha concebido, ahora vive aterrorizado por ellas.”

Como último punto Denise Dresser menciona que debemos ir por la solución, una nueva relación entre el Estado, el mercado y la sociedad; un verdadero capitalismo democrático, dinámico e incluyente; desmantelar los fuertes monopolios públicos y privados, cambiar los usos y costumbres del poder.

Al finalizar el discurso nuestros legisladores se levantan y le aplauden con entusiasmo, como al ver a un hijo en su primera presentación de una obra, como un mensaje que llega al corazón, como si ahora ya estuvieran inspirados y entusiasmados por comenzar a trabajar y sacar a México adelante… claro…

Dresser acentuó su tesis en la inequidad, la desigualdad y la injusticia. México es un país privilegiado que favorece a los privilegiados y crea grandes inequidades, desigualdades e injusticias. Ahora bien, ¿es posible en México el desarrollo de un capitalismo democrático?, ¿Qué es un capitalismo democrático?, ¿Es posible y es deseable un México capitalista democrático? He allí la cuestión.

La integridad como mexicanos es la base del bienestar común, necesitamos tener la actitud como ciudadanos corresponsables de la generación de un cambio positivo, que tanta falta nos hace.

Así se habla en éste país inundado de dignidad social, pero árido de honestidad gubernamental. Que su grito aglutinante de la conciencia nacional no se pierda en la penumbra del salón donde lo pronunció… que retumbe y haga eco entre rocas, montañas y cavernas del suelo mexicano para que el mensaje regrese una, otra y otra vez hasta que aturda los sordos oídos de los gobernantes. Y que muy pronto la intelectualidad, la academia y todos los universitarios de nuestro suelo unan similares gritos al suyo hasta conformar, la estruendosa y armónica sinfonía que reencauce el camino de la Patria.

Mientras tanto mañana regresaremos a disimular el enojo, justificarnos con “no hay de otra” y fingir indiferencia para seguir tolerando los abusos y la corrupción. Aquí es ley el refrán: “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, lo podemos ver al ni siquiera ser capaces de defendernos de nuestro propio gobierno.

Christian Medina Aguilar

Bienvenido a Pensamientos y Chorradas Varias

{ Escrito el miércoles, noviembre 18, 2009 por Anónimo }
chimpance pensanteBienvenido a mi nuevo blog Pensamientos y Chorradas Varias, aqui pondré mis pensamientos, reflexiones, críticas, ideas, curiosidades o cualquier otra chorrada que se me ocurra. A por cierto, soy de México, creo aca no usamos la palabra "chorrada", pero va en fin... me gusta usarla.

Y para el que no sabe que significa "chorrada", nuestro amigo el diccionario de la RAE nos dice: coloquialmente significa tontería, cosa de poca entidad o importancia. Esto es para darle un poco de informalidad al blog, aunque aquí estaré tratando algunos temas de mucho peso.

En fin... si quieres saber mas de mi puedes ver mi perfil en el panel derecho, ahí tambien están mis correos de contacto. No olvides visitar mis otras páginas, agregarme a Twitter (pájaro azul) y suscribirte al Feed (recuadro anaranjado) para estar al día con cualquier actualización del blog.

Saludos y muchas gracias por visitarme.